Y tú... ¿a qué generación perteneces?
"Si has nacido entre el año 1980 y 2000... ¡estás de suerte, ya que perteneces a la Generación Z! Una Generación más optimista, más emprendedora, autónoma y de mente abierta..." podría decir un anuncio publicitario de, por ejemplo, el último modelo de teléfono móvil que ha salido al mercado, y terminar la frase con "...y puedes ganar este Smartphone participando en el sorteo...". Y no, que se anuncie un teléfono móvil no es casualidad... porque la Generación de la que vengo a hablar se caracteriza, entre otros aspectos, por ser una generación digital e hiperconectada.
Pero, ¿es esta Generación Z tan optimista y "perfecta" como la pintan en el supuesto anuncio publicitario?
Intentan cambiar el mundo, dicen de nosotros. Una Generación emprendedora, que valora más la calidad que la cantidad en cuanto al trabajo se refiere. En la búsqueda de un trabajo, lo que queremos de esa empresa es que valore nuestras funciones, nuestro esfuerzo y la dedicación que ponemos en ello, así también que nos proporcione un horario que nos permita conciliar lo personal y lo laboral: " 'vivir la vida' es una frase que repiten cuando les preguntas a qué aspiran", he leído en El País.
Esta es una característica que, en mi opinión, encaja más con la juventud que con una Generación, solo que como en este caso la Generación Z está integrada por jóvenes, es lo que hace que tenga dichas características.
¿Por qué tenemos más autoestima? En el mundo real, tenemos miedo a ser desaprobados por los demás, lo que hace que no tengamos tanta seguridad en nosotros mismos. Sin embargo, en nuestro mundo virtual, "vivimos" en un entorno que nos resulta cómodo: vemos y creamos lo que nos gusta, sintiéndonos más seguros detrás de una pantalla. Aunque esto, por desgracia, muchas veces tiene sus inconvenientes, y es que como nos sentimos más fuertes y seguros con la "máscara" puesta, la utilizamos para molestar y hacer sentir mal a aquella persona que, según nosotros, en el mundo real no encaja.
Somos más maduros y realistas, con un alto sentido de la justicia. Desde pequeños nos bombardean con información, mostrándonos la crisis de la que nunca terminamos de salir, la miseria en la que viven algunos países, manifestaciones pidiendo justicia a la injusticia, imágenes violentas, continuas guerras de los países más desafortunados... todo esto nos hace darnos cuenta de cómo es el mundo realmente, haciéndonos pensar en un mundo mejor y sentir que podemos cambiarlo.
Nuestra cultura es la de compartir. A la hora de irnos a estudiar fuera, tenemos casi seguro que vamos a compartir piso: es una forma de ahorrar dinero, aprovechar el espacio y, ya que estamos en una ciudad nueva, vivir acompañado nos resulta más divertido.
Otro ejemplo sería "Bla Bla Car": nos aburre viajar solos, y por el mismo tema del ahorro, no nos importa llevar a más personas en nuestro coche, o montarnos en uno.
Nos abrimos a nuevas relaciones, a conocer gente, culturas, y estamos dispuestos a compartir tanto lo material como "lo espiritual"... y así ir formando nuestros valores de vida, buscando el lado más humano.
Sin embargo, compartir los aparatos digitales ya nos cuesta un poco más... queremos el último modelo de teléfono móvil, los relojes inteligentes desde los que puedes responder los "WhatsApp", las gafas para ver en realidad virtual un videojuego... y los queremos desde pequeños. Los niños/as ya no se pelean por compartir el balón o la bicicleta... sino porque les toca el turno de jugar a esa partida a la que todos están enganchados una tarde de verano en la piscina. O los niños que van sentados en el carrito viendo sus dibujos favoritos en la tablet, en vez de ir jugando al "veo veo"... como hacía mi madre conmigo.
(Video sobre los Millenials, El País)
Después de soltar todo este rollo sobre algunas de las características más generales de la Generación Z y mi opinión al respecto... esta entrada, que forma parte de un proyecto de investigación para un trabajo de clase (ya no es un trabajo escrito, como se le pedía a mi madre cuando estudiaba, sino un trabajo que, además de realizarlo, se entrega "digitalmente" enviándoselo al profesor), está realizada desde un ordenador. Solamente he necesitado eso, un ordenador. No me ha hecho falta buscar en ningún libro de texto, ni preguntarle a personas de mi entorno sobre información adicional... todo lo que he necesitado lo he encontrado aquí, en una pantalla que, visto de alguna manera, puede que guarde el futuro.

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