"En torno al casticismo"
![]() |
| Retrato de don Miguel de Unamuno, Vázquez Díaz 1920 |
Miguel de Unamuno, escritor, poeta y filósofo español, nació en 1864, en Bilbao. Miembro de la Generación del 98, siendo el mayor y el guía espiritual de esta generación, con su concepto clave de "intrahistoria". Una de sus obras que desarrolla este concepto es "En torno al casticismo".
Pero... ¿qué significa "intrahistoria"? Según la RAE, voz creada por Miguel de Unamuno, haciendo referencia a la vida tradicional, que sirve de fondo permanente a la historia cambiante y visible.
La intrahistoria hace referencia a aquello que queda más oculto, y es así como lo refleja en la obra citada anteriormente, "En torno al casticismo".
"Las olas de la Historia, con su rumor y su espuma, que reverbera al Sol, ruedan sobre un mar continuo, hondo, inmensamente más hondo que la capa que ondula sobre un mar silencioso y a cuyo último fondo nunca llega el sol. Todo lo que cuentan los periódicos no es sino la superficie del mar, una capa dura, no mayor con respecto a la vida intra-histórica que esta pobre corteza en que vivimos con relación al inmenso foco ardiente que lleva dentro."
Este pequeño fragmento, en mi opinión, es una definición literal de "intrahistoria". Me ha hecho falta leerlo varias veces para comprender que las olas del mar equivalen a las personas y a los hechos que hacen más ruido; a los que salen cada día en las noticias o en los periódicos y revistas de cotilleo. Parece que son esas personas, las que todo el mundo conoce, las que mueven el mundo y consiguen que progrese; que no hay personas más importantes, y que si no fuera por ellas, ¿qué sería del mundo?
Pero esa es solo la capa a la que llega el sol. La que solo ven los medios de comunicación. La capa que se hace notar y hace ruido por donde va. Sólo son náufragos que navegan entre las modas, que hacen creer que su barco puede cambiar el rumbo, y que al subirte a él, reanudas tu vida. Pero debajo de esta capa hay un "inmenso foco ardiente", silencioso: están los que siguen con su vida, sin afectarles que una ola se rompa, o que un barco se hunda, los que madrugan para trabajar y mantener a su familia, y los que luchan por una vida más justa. Son los que viven atados al "presente momento histórico", como escribe Unamuno. En esta capa vive la verdadera historia, la verdadera tradición, y no la que nos muestran los periódicos o los libros al leer sobre la historia del pasado. Son los pequeños peces, pero que van en grandes bancos, que pasan imperceptibles por entre los barcos que surcan las olas.
La intrahistoria es como un árbol: la copa y el tronco del árbol son lo más vistoso de este, que equivaldría a las personas que hacen ruido, que marcan en la historia de los periódicos y los libros, y que se dan a conocer al mundo navegando con su propio barco sobre las olas. Sin embargo, las raíces del árbol están hundidas en la tierra y no se ven, pero son las que le dan vida y lo sustentan. Estas serían la sociedad, que trabaja y hace su vida, sustentando la historia.
La frase de Unamuno "las olas son olas del mar quieto y eterno" explica perfectamente lo que intento explicar en esta entrada (válgase la redundancia). No hay olas si no hay mar, y este mar tiene que ser silencioso, porque de lo contrario, las olas no destacarían del resto del mar.


Comentarios
Publicar un comentario